Agrocultur es un proyecto de cooperación Interterritorial que se enmarca dentro de la Iniciativa Comunitaria Leader + y en el que participan dos Grupos de Acción Local de la Comunidad de Madrid: Sierra Oeste y Aracove; y tres Grupos de la Comunidad Valenciana: Portmader (Castellón), Alto Palancia-Mijares (Castellón) y Rincón de Ademuz (Valencia).
Este proyecto de agroturismo tiene como objetivo general el diseño y aplicación de metodologías y herramientas comunes que ayuden a la valorización de las actividades productivas tradicionales, el patrimonio rural y la gestión tradicional del territorio a partir de la creación de nuevos recursos turísticos que complementen la oferta de turismo rural ya existente. Se trata, en definitiva, de crear sinergias entre actividades rurales (productivas, culturales y de ocio) para que se complementen y fortalezcan mutuamente, evitando su desaparición.
Aspectos y conceptos como la diversificación, la complementariedad, el desarrollo de nuevas actividades, la valorización del patrimonio y recursos locales, el mantenimiento de la agricultura otorgándole nuevos usos, la ampliación y mejora de la oferta de turismo rural o la diferenciación desde la innovación son abordados con el desarrollo del presente proyecto.
Por otra parte también es importante destacar el interés que tiene la iniciativa como proyecto de cooperación interterritorial ya que surge, a pesar de las diferentes realidades de los territorios que participan, como respuesta a una problemática común de muchas zonas rurales españolas: la pérdida de patrimonio rural y su influencia negativa en la gestión del territorio, su decadente economía, la despoblación, etc. y trata de establecer estrategias concretas y actuaciones locales con el objetivo común de valorizar ese patrimonio de acuerdo al potencial, capacidad y prioridades de cada región participante. Esta metodología y las acciones desarrolladas constituirán experiencias modelo susceptible de ser aplicadas a otros recursos patrimoniales de otras regiones rurales.
A través de las diferentes experiencias piloto que se van a poner en marcha en cada uno de los territorios participantes se pretende diversificar la oferta turística que ya existe en mayor o menor medida en cada uno de ellos, implicando a las comunidades rurales en la conservación del patrimonio y en su valorización. La participación de entidades colaboradoras de carácter privado (Ayuntamientos, cooperativas, empresas y asociaciones) aseguran la puesta en marcha de las diferentes experiencias piloto y, gracias a su vinculación y compromiso de trabajo en el territorio, garantizan la continuidad del proyecto en el futuro.
Entidades colaboradoras
- ARACOVE (Asociación de Desarrollo Rural Aranjuez-Comarca Las Vegas)
- Unión de Cooperativas Agrarias de Madrid (Madrid)
- Sierra Oeste (Consorcio de la Sierra Oeste de Madrid)
- Bodegas de la comarca de Sierra Oeste
- PORTMADER (Asociación para Desarrollo Integral de la Comarca Els Ports / Maestrat)
- Ayuntamiento de Ares del Maestre
- Ayuntamiento de Castellfort
- Ayuntamiento de Cinctorres
- Ayuntamiento de Forcall
- Ayuntamiento de La Mata
- Ayuntamiento de Portell, Tena Agut, S.L, Texris, S.L, Francisco Juan Ferrer Marín, Industrial R. Ferrer, S.L, Portell Aretesanal, S.L
- Ayuntamiento de Todolella, Albergue Torre Julián
- Ayuntamiento de Torre d´En Besora
- Ayuntamiento de Vilafranca
- Cooperativa Clot d’En Simó. Coop. Comarcal
- Asociación Grupo de Acción Local Rincón de Ademuz
- Asociación Albar (Valencia)
- Asociación Palancia-Mijares
- Serural, S. Coop. V. (Castellón)
- Sierra Espina, S. Coop. V. (Castellón)
¿Por qué surge Agrocultur?
Durante la última década, las políticas de desarrollo rural han tenido en el turismo una de sus actuaciones más importantes y conocidas. La realidad es que su evolución ha sido espectacular, pasando, en los últimos diez años, de no existir, a estar presente en prácticamente todos los municipios rurales con una oferta de las llamadas “casas rurales” muy importante y en continuo crecimiento. No obstante, este importante crecimiento de la oferta se ha centrado fundamentalmente en el alojamiento, quedando por desarrollar lo que se ha venido a llamar la oferta de actividades complementarias, cuya necesidad es generalmente reconocida para atraer a un turista activo, interesado en conocer, descubrir, participar y aprender del territorio que visita.
Por otra parte, las actividades agrícolas y ganaderas en las comarcas más rurales, a pesar de las ayudas europeas, siguen en continua regresión: falta de profesionales, abandono de cultivos, etc. con consecuencias negativas para el entorno rural como la pérdida de la capacidad de gestión del territorio por parte de las comunidades rurales, pérdida de biodiversidad y de patrimonio cultural, modificación del paisaje y, en definitiva, progresiva pérdida de los recursos, de su valorización y del acervo del medio rural.
Una de las estrategias de desarrollo rural comúnmente aceptadas ha sido la complementariedad entre las distintas actividades realizadas en el medio rural y, como ejemplo, en muchas ocasiones se ha citado la complementariedad entre las actividades agrarias y el turismo. Al analizar en nuestro medio rural esa relación entre agricultura y turismo rural, los resultados no han sido los esperados. Primero, por el hecho de que, cómo se indicaba anteriormente, los esfuerzos se han centrado en el alojamiento y, segundo, que tan solo se han desarrollado experiencias aisladas y sostenibles de actividades complementarias ligadas al patrimonio cultural local. Debido quizás a la falta de apoyo en la preparación de los agricultores y actores rurales para su puesta en marcha. Así, en general, no se han aprovechado suficientemente las potencialidades del rico patrimonio local y de las actuaciones ligadas a las actividades productivas tradicionales (agricultura, ganadería, artesanía) y a la gestión del territorio.
En este sentido, el agroturismo constituye una modalidad de turismo rural que integra las actividades productivas tradicionales con el patrimonio rural y basa su oferta en la relación existente entre ambas, ejerciendo una influencia positiva en el entorno, la conservación de tradiciones y usos, la gestión del territorio, etc.