Vino
LAS VEGAS

Unos de los signos de identidad más patentes de la Comarca de las Vegas es la marcada tradición agraria, sobre todo en el cultivo de la vid y el olivo que se lleva practicando, y mejorando, desde tiempos inmemoriales y que ha supuesto el modo de vida de nuestra gente, marcando así su cultura.



El vino y el aceite son productos indispensables en toda la geografía española desde la antigüedad, ésta larga tradición aparece culminada con la concesión de la Denominación de Origen “Vinos de Madrid” en 1990 y la reciente concesión de la Denominación de Origen” Aceites de Madrid”.



El proyecto que desde ARACOVE se esta desarrollando consiste en impulsar a los cooperativistas de la comarca para convertir su cooperativa, (bodega o almazara) en un espacio abierto al público, proporcionándoles los medios necesarios para poder convertir su forma de vida en un recurso turístico , para ello se están realizando reuniones con los cooperativistas de la zona, analizando sus necesidades, ventajas y posibilidades, con el objetivo de que sean ellos, por voluntad propia los que quieran embarcarse en este viaje.



Este proyecto tiene una doble finalidad: acercar al público a la cultura y tradición más arraigada de nuestra comarca y por otro lado dar un impulso a un sector que en los últimos tiempos esta sufriendo un estancamiento, ofreciendo la posibilidad, y facilitando los medios, para que, sin perder sus señas de identidad, pueda renovarse y adaptarse a las nuevas perspectivas que el mercado actual plantee.



SIERRA OESTE

Durante siglos la actividad de las gentes de la comarca ha estado vinculada a actividades como la ganadería, la cantería, el cultivo del viñedo en las tierras más bajas, la fabricación de harina y algunas industrias singulares como la del vidrio en Cadalso de los Vidrios, si bien muchos de estos trabajos tradicionales han desaparecido en la actualidad o entrado en declive.

En cuanto a la tradición vinícola de la comarca, ya se constata desde la Edad Media los buenos caldos que se producían, siendo la fundación del Monasterio Cisterciense de Pelayos de la Presa, en 1150, un impulso para la producción vitivinícola de la zona. No en vano, las virtudes de los vinos han quedado reflejados en textos de autores como Cervantes o Tirso de Molina y en los S. XVI y XVII los vinos se servían en las fiestas palaciegas celebradas en el Castillo de la Coracera, sito en San Martín de Valdeiglesias.



Hoy en día, la actividad vitivinícola de la comarca se enmarca dentro de la D.O Vinos de Madrid, ocupando la subzona de Sanmartín, la más pequeña de las tres subzonas que la conforman, pero la segunda productora, y parte de la subzona de Navalcarnero.



El desarrollo anual del cultivo de la vid lleva a cabo numerosos procesos que marcan el devenir de la población vinculada a esta actividad: la poda – el guiado – el raleo de los racimos – la vendimia. Por otro lado, y de modo casi paralelo, se desarrollan numerosos procesos en las bodegas: el prensado, almacenamiento, clareo, etc. Así los pequeños productores se manifiestan a lo largo de este proceso como bastión de la cultura popular donde las relaciones sociales giran alrededor de los trabajos colectivos agrarios.



Sin embargo, las actuales dificultades en el sector agrario hacen necesario aportar nuevos valores a la actividad, por ello a través de la Feria del Albillo se pretende mostrar al turista la tradición y cultura vinícola de la comarca y la calidad de sus vinos de forma que la actividad turística suponga un complemento para las bodegas.











Agrocultur